Boca

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Inicio del aparato digestivo. La boca del equino está adapatada a la prehensión, ingestión y modificación de la forma física de los alimentos para prepararlos para la propulsión a lo largo del tracto gastrointestinal y posterior mezca con los jugos digetivos. Es una boca adaptada a la vida de un herbívoro

La anatomía de la boca está formada por:

  • Los belfos o labios:  El labio superiro es muy fuerte, móvil y extremadamente sensible y junto con el olfato determina qué alimentos son los adecuados para ser ingeridos y cuales deben ser descartados. El labio superiro se usa para colocar el alimento entre los dientes.  Los labios son también usados como embudo para la succión del agua.
  • La lengua: Es la encargada de trasladar los materiales hasta los molares para su posterior trituración. 
  • El paladar: Junto con la lengua interviene en el acto de tragar, asi como también ayuda a la generación de saliva.
  • La saliva: La presencia de alimentos en la boca estimula la secreción de abundante cantidad de saliva.  Se segrega una media de entre 10 y 12 litros de saliva al día. Aun no teniendo actividad encimática, sí que actua como lubricante que evita las obstrucciones. La saliva ayuda a tamponar los alimentos en la región proximal del estómago, lo que permite cierta fermentación microbiana con producción de lactato.
  • Los dientes: Los incisivos son los seis dientes que se encuentran en la parte delantera de la mandíbula, tanto arriba (3 dientes: palas, medianos y extremos) como abajo (3 dientes: palas, medianos y extremos). Gracias a esta anatomía, los equinos son capaces de pastar casi a ras del suelo. Estos dientes, son al principio de los años caducos o de leche y posteriormente crecen los permanentes. Los premolares y molares suman un total de 24.  Todos los dientes permanentes crecen constantemente para compensar el desgaste y los cambios que se producen a lo largo de los años de vida de un equino y gracias a este constante crecimiento y desgaste podemos determinar aproximadamente la edad que el animal tiene. Entre el espacio de los incisivos y los premolares, en machos y a veces en alguna hembra, crecen los caninos o colmillos.  El diente de lobo se situa delante de los premolares de la mandíbula superiro (30% en potras y 65% en potros).  Es cortante y puede lesionar los carrillos al utilizar una embocadura. 

Las muelas se situan en filas divergentes hacia la parte posteriro de la boca.  Las filas de las muelas inferiores están más cerca que las de la parte superiro, lo que hace posible el movimiento lateral o circular de la mandíbula.  Este movimiento es de vital importancia para poder dividir la materia en porciones muy pequeñas para que estas puedan ser de fácil descomposición en el estómago.

Información sacada del libro Nutrición y alimentación del caballo de D. Frape 

    Video explicativo: